Ante la llegada del huracán Irma al territorio oriental, los amancieros también se alistan para contrarrestar efectos los negativos y entre las medidas preventivas figura la venta de medicamentos útiles para enfrentar algún dolor o padecimiento.
Al respecto Katiuska Figueredo Delgado, directora de la red de Farmacias en Amancio explicó que las unidades permanecerán abiertas mientras las condiciones climatológicas lo permitan.
Con relación a la disponibilidad de medicamentos dijo que ante el déficit existente se decidió destinar la Dipirona al programa Materno Infantil, mientras entre los controlados están faltando algunos para el tratamiento de la hipertensión arterial. No obstante existen otros que los pacientes pueden suministrar para su mejoramiento.
Asimismo continúa la venta de gas licuado perteneciente al mes de mayo. En ese sentido Ramón Ernesto Rondón Garcés, representante de Gas Licuado en el municipio aclaró que ese establecimiento continuará prestando su servicio a la población.
El directivo aclaró que en estos momentos se vende la cuota del mes de mayo y la próxima se efectuará en noviembre.
Dijo además que está garantizado el recurso para las personas con disposiciones especiales como encamadas y quienes reciben cuatro dosis en el año. Estas se encuentran ubicadas en la unidad y los clientes la pueden adquirir en el momento que deseen para su consumo.
Los mercaditos comunitarios, acogidos al Sistema de Atención a la Familia (SAF), mantendrán su horario habitual hasta que empeoren las condiciones meteorológicas.
Lualvis Donald Ramos, responsable de esa actividad en esta localidad, explicó que en caso fuertes vientos o intensas lluvias, se brindará servicio almuerzo y comida al mediodía.
Al igual que en el resto de los territorios orientales, en el más sureño de los municipios tuneros se adoptan todas las medidas preventivas para garantizar la integridad de las personas y salvaguardar los recursos materiales.
Disciplina y responsabilidad caracterizan el quehacer de los amancieros durante las últimas horas quienes esperan la llegada de Irma con la seguridad de que no lamentaremos pérdida de vidas humanas ni de bienes.