Trabajo comunitario en Riselda. Trabajo comunitario en Riselda. Foto: Rafael Aparicio Coello.

Cada amanecer es una luminosa esperanza para los pobladores de la circunscripción 31, de La Riselda, comunidad rural, ubicada a unos 17 kilómetros del centro urbano del municipio de Amancio.

Y como las oportunidades se pintan solas, hasta esos lares llegaron autoridades para evaluar los objetivos del Trabajo Comunitario Integrado, Por Nostros Mismos, ocasión propicia para materializar el incuestionable respaldo a los acuerdos de la Sesión Constitutiva de la Novena Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Entre los temas que preocupan a los residentes en La Riselda, se encuentran las roturas del bombeo de agua potable a las viviendas, el transporte para visitar a estudiantes becados y las manifestaciones de indisciplinas en la comunidad.

Durante el intercambio con los pobladores de esa demarcación gubernamental, Milady Frómeta Varona, presidenta de la Asamblea del Poder Popular en esta localidad tunera, se refirió a lo imprescindible que resulta que cada vecino asuma su responsabilidad con el mejoramiento de las condiciones de vida en el asentamiento.

Antes del primero de enero de 1959, las desigualdades pululaban en los predios de La Riselda. La llegada de la Revolución trajo la esperanza corporizada en una escuela, consultorio del médico y la enfermera de la familia, una cooperativa de producción agropecuaria, panadería, bodega, parque infantil, además de dignificar la existencia de quienes hoy residen en ese trozo de tierra amanciera.

Trabajo comunitario en Riselda. Trabajo comunitario en Riselda. Foto: Rafael Aparicio Coello.

Trabajo comunitario en Riselda. Trabajo comunitario en Riselda. Foto: Rafael Aparicio Coello.

Trabajo comunitario en Riselda. Trabajo comunitario en Riselda. Foto: Rafael Aparicio Coello.

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