La Constitución, imagen de nuestro proyecto social
Dijo el más universal de los cubanos nuestro José Martí, "Quiero que la ley primera de la República, sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre". Y haciendo valer el precepto martiano es que en nuestro país la ley de leyes, carta magna o constitución, se someta a un proceso de reforma.
Recientemente tuvimos la oportunidad de compartir en los medios de prensa los serios y profundos debates que se realizaron en la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular donde los diputados expresaron sus criterios sobre los cambios y enmiendas que se realizarán al documento que rige la vida del país y refleja los derechos y deberes de sus ciudadanos.
En Cuba existen antecedentes de constituciones la de Guáimaro, Baraguá, Jimaguayú, la Yaya, la de 1901, 1940 y la Constitución de la República de Cuba en 1976 con sus reformas en 1992 y 2002.
Y ahora nos adentramos en un proceso de consulta popular en el que cada cubano o cubana tendrá la posibilidad desde sus centros de trabajos, en el barrio, en su delegación de base de la Federación de Mujeres Cubanas, en los núcleos del Partido o Comités de Base de la UJC de analizar cada uno de los 222 artículos y dar sus criterios para enriquecerla y que al final sea el consenso de quienes habitamos esta Isla.
Hay que explicar que esta reforma se distingue por su lenguaje en correspondencia con la terminología que debe caracterizar un texto constitucional y con la realidad económica, política y social., por la redacción en términos generales de sus contenidos que confiere mayor flexibilidad, perdurabilidad, seguridad y aplicabilidad de la Constitución.
Es preciso realizar transformaciones que vayan a favor, de cambiar para bien todo lo que deba ser cambiado y que se reflejen las aspiraciones del pueblo, pero sin renunciar a nuestro socialismo y el sistema político, social y económico, así como la prohibición de negociar bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.
Esta constitución debe ser imagen del proyecto social que deseamos continuar construyendo y que sea con todos y para el bien de todos como bien quiso Martí. Es por ello es de vital importancia que todos participemos.