Por la garantía del éxito. Foto: Danay Naranjo Viñales
Para muchos, la zafra azucarera en cualquier territorio comienza con el primer pito del ingenio. Sin embargo, para otros ese importante momento de la economía local tienen sus bases en el trabajo que se realiza durante todo el año.
En ese amplio grupo clasifican quienes se encargan de preparar los terrenos para el posterior cultivo de la caña y todas las acciones que ello comprende. Garantizar la materia prima para su procesamiento durante el periodo productivo constituye uno de los eslabones mas importantes para contribuir al éxito de la zafra.
De ahí la importancia no solo de plantar las hectáreas propuestas sino ademas de asegurar la calidad de cada ejemplar y que llegue en tiempo y forma a su destino.
Durante los últimos tiempos la siembra de caña en el municipio de Amancio ha enfrentado dificultades que, además de entorpecer el buen cumplimiento, continúan sin resolver.
Podemos hablar por ejemplo de la carencia de equipos par la roturación de tierras, del empleo de una tecnología obsoleta, de escasos sistemas de riego para las unidades…
Por ello hablar de dificultades es como “arar en el mar”, porque no es posible que cada año se presente la misma situación.
Para esta zafra se avizoran cambios favorables: el plan de siembra se cumple, entraron algunos equipos nuevos y se habla de mejorías en los centros de acopio de caña que existen en la localidad.
Sería bueno que los responsables de la tarea y los decisores a nivel de entidad prestaran un poco mas de atención al asunto y se proyectaran por resolver los problemas antes planteados que, al final, no resultan imposibles.
Reitero que la siembra de caña es la base de la zafra azucarera. Entonces ¿cómo esperar que la zafra marche bien si desde el surco no se garantiza el éxito?