Araibis González Rodríguez de regreso en su hogar. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada.
Araibis, ya está de regreso, con la satisfacción de haber cumplido su deber como médico y ser humano. La vuelta al hogar, el abrazo apretado de la madre, el beso cálido a los hijos, fueron momentos que guardará por siempre en su memoria.
Esta profesional del noble ejército de las Batas Blancas, reconoce el cariño de los brasileños por los médicos de la Isla y como lamentan su partida.
Destaca la calidad humana y la solidaridad de los médicos cubanos que fueron a sembrar amor, salud y esperanza en esos los más carentes y humildes del pueblo brasileño.
Desgrana en la conversación la extrema pobreza en muchas zonas del gigante suramericano. A esos que nunca llegó un médico para tratar la salud, para poner la mano en el hombro del pacientes, para dialogar de cerca con ellos.
Esa es la satisfacción que trae de vuelta a cuba, saber que cumplieron su misión y lo demuestra el cariño de todo un pueblo.
Asimismo se enorgullece de ser mujer, de ser médico, y de la alta calificación que logran las cubanas y de las posibilidades que tienen, de no estar limitadas a cumplir cualquier sueño o meta que se propongan.
Con dos misiones, una en Venezuela y otra en Brasil, la Doctora Araibis González Rodríguez, especialista en Medicina General Integral, cree que ha contribuido a ayudar a otros, ahora le queda el compromiso de ver crecer a sus hijos y continuar contribuyendo a elevar los indicadores de salud de los cubanos.