Por un año superior
Cuando vivimos el primer día del 2019, muchos son los recuerdos que ya forman parte del calendario recién terminado y unido a ellos un grupo extenso de proyecciones ya comienzan a amarcar las jornada.
Si bien la llegada del nuevo año significa enfrentar nuevos desafíos, no podemos ver el pasado como una oportunidad menos para lograr lo que tanto deseamos, sino como una puerta que se abre hacia nuevos anhelos y proyecciones.
A criterio particular, cada año que termina no significa que nos estamos “poniendo viejos”, sino un motivo más para celebrar.
En Cuba, por ejemplo, cada Primero de Enero celebramos también un nuevo aniversario del triunfo de la Revolución. Acontecimiento gracias al cual hoy podemos vivir en un país libre y democrático que nos da, además, la posibilidad de celebrar a plenitud sin marchas ni concentraciones de protestas.
Innumerables son los cambios que trajo aparejado este hecho en la mayor de las Antillas y su repercusión en aquellos países que hoy a toman como ejemplo de independencia y democracia.
Cada fin de año, como es tradicional, realizamos un balance de los resultados del año pasado y saltan a la vista puntos a nuestro favor. Así, por ejemplo, destacan logros en la salud, la economía, el deporte y determinados acontecimientos sociales nos llegan de regocijo y ratifican que este 2019 tiene que ser superior.
Es cierto que no todo es positivo, siempre que dan anhelos por alcanzar. Al mismo tiempo nos invade la nostalgia ante la ausencia de lo seres que hemos perdido o aquellos que hoy se encuentran lejos por diversas razones.
De cualquier manera el dese es que este nuevo calendario nos colme de sorpresas y satisfacciones donde la alegría y el regocijo sean los mejores aleados.