Colegio Electoral de la circunscripción número 10, en Amancio. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada.
El 24 de febrero es fecha memorable para los cubanos. En 1895 se produjo un alzamiento en varios puntos de la isla, como respuesta a la convocatoria de José Martí, para iniciar la guerra necesaria contra la dominación española. La historia registra este acontecimiento como "El Grito de Baire".
A 124 años de aquel hecho, amanece mi pueblo lleno de paz y tranquilidad. Cada amanciero, como todo cubano, está nuevamente convocado por Martí.
No para alzarse, si para luchar. Luchamos por lo mismo de entonces, por LA DIGNIDAD PLENA DEL HOMBRE, como se reconoce y refrenda en el texto constitucional que hoy se somete a consideración de todos.
Ejercí mi derecho ciudadano sin presiones ni imposiciones, en un colegio ordenado y tranquilo, conducido por autoridades electorales de mi barrio, donde se respira atención, orientación y solidaridad. Deposité mi voleta en urna custodiada por pioneros, esas nuevas generaciones de cubanos que, en su momento, nos remplazarán, como continuidad natural de la vida toda.
Mi voto es legalmente secreto, privado, pero es mío y tengo la libertad de compartirlo.
En realidad mi voto está comprometido. Sí, comprometido con la verdad, con la realidad que vivo cada día, con limitaciones, imperfecciones e insatisfacciones, pero con las garantías de estabilidad y seguridad en una convivencia pacífica y solidaria entre todos los ciudadanos, construyendo una sociedad cada vez más justa y equitativa. Por eso #YoVotoSí.
No tengo dudas de que hoy, 24 de febrero, será una jornada victoriosa para Cuba, donde se afianzarán, respaldados en cuerpo legal, los principios de soberanía, independencia y dignidad, esgrimidos por el Apóstol en su convocatoria al levantamiento armado.
Nuestra América lo necesita y Cuba la servirá.
No importa que otros se plieguen a presiones y chantajes foráneos, aceptando migajas y desatendiendo la voluntad de sus pueblos, es así como nos dividen.
Las banderas de justicia y dignidad seguirán siendo defendidas por "los invisibles" de Maduro, por los humildes, por los olvidados de siempre, por los que no tienen voz.
Esta jornada de hoy en Cuba, será una victoria que se suma a la de ayer en Venezuela, en defensa de la unidad latinoamericana y los sueños de paz para nuestros pueblos.