
Generosa se alimenta con el inexorable paso del tiempo, cada calendario que se rinde a su existencia la estimula para recibir nuevos amaneceres, una larga unión con su inseparable Anselmo (102 años de edad) da bríos para hacer perdurar un matrimonio de 77 años, que si bien no es un récord, constituye una cota bien alta e imitable para las actuales parejas.
Generosa Zamora Castellanos atesora el orgullo de incluirse en el privilegiado club de las cubanas y cubanos con 100 o más años de vida. En su sillón preferido cual reina coronada por el cariño, cuidado y respeto que otorga la condición y sostén de una numerosa prole, recoge los frutos de una alimentación sana acompañada de gran dosis de trabajo creador y fecundo.
En su mente se desdibuja la vejez. La energía física disimula los años vividos y un carácter afable hace adornar sus minutos y horas con una sonrisa pícara que contagia al más testarudo de sus semejantes.
Hijas, nietos, bisnietos y otros descendientes la adoran y consagran sus mejores esfuerzos por cuidarla y cultivar su permanente alegría.
Su optimismo, rayano con la eternidad, inunda cada rincón de una existencia plena y de sentirse acompañada por el millar y medio de cubanas y cubanos que tienen o sobrepasan la centuria de vida.