
Vecinos del reparto La Esperanza evalúan el desarrollo alcanzado. Foto: Danay Naranjo
Cuando restan pocas horas para celebrar el aniversario 59 de la Federación de Mujeres Cubanas, la efeméride fue motivo perfecto para que los vecinos de la circunscripción 14 La Esperanza, pasaran revista al desarrollo de la comunidad, con especial énfasis en los logros que exhiben y los asuntos pendientes de solución.
Donde hoy se ubica esta comunidad, antes existían extensos campos de cañas y según cuentan los pobladores con mayor experiencia, el reparto surge en el año 1923 con pocas familias que se establecieron en la zona con terrenos comprados, entre ellas la familia García, procedente de España.
Al triunfo de la Revolución estas dejaron sus tierras y el barrio comenzó a poblarse con emigrados de Haití, así como personas de otros municipios y provincias del país en busca de mejorar su economía.
Actualmente existen 382 viviendas y en esta zona las organizaciones de masas alcanzan altos índices de integración popular aunque se trabaja en aras de potenciar el protagonismo en tareas asignadas.
Los programas del deporte y la cultura, así como el funcionamiento del consultorio del médico y la enfermera de la familia, gozan de la aceptación de los vecinos a la vez que se mantiene el enfrentamiento a las indisciplinas sociales.
Existen también 250 patios de la agricultura urbana, suburbana y familiar, destinados al cultivo de plantas frutales, ornamentales y medicinales, además de la cría de aves y ganado porcino.
La circunscripción cuenta también con un aula anexa de la escuela primaria Rubén Martín Agún, convertida en el centro cultural y recreativo más importante de la comunidad.
En esta demarcación del sur tunero existen problemas comunitarios pendientes de solución, que requieren la intervención de organismos. Así, por ejemplo, se necesita el arreglo de la calle Mariana Grajales, la reubicación de un teléfono público, retirado en el año 2016 y el cambio de cuatro postes para del tendido eléctrico que se encuentran en mal estado.
Como parte de la evaluación de los objetivos del trabajo comunitario integrado por nosotros mismos en la circunscripción 14 de Amancio se reconocieron federadas, cederistas, jóvenes y combatientes destacados y se ratificó la unidad del barrio como pilar importante para la sociedad.