
La voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976, no se olvida porque los cubanos tenemos memoria.

La saña del Imperio cegó la vida de 73 personas, entre ellos 57 cubanos, todos cargados de sueños, jóvenes esgrimistas, trabajadores de la aviación que viven en el corazón de su pueblo.

El Crimen de Barbados fue un acto confeso que trataton de silenciar solo porque Cuba decidió abiertamente su destino y apostó por ser libre.
Han pasado 43 años del crimen atroz , y este pueblo que no olvida, sortea tempestades para salir adelante y demuestra al mundo que no cede ante presiones, no lo amilanan los actos cobardes que apagan la vida y la voz de inocentes. Por eso desde aquí continuamos denunciando.
Las medallas de los jóvenes deportistas permanecen en el fondo del océano y resplandecen cada día con más fulgor en esos atletas que se empinan y llenan de gloria a la Patria, en los trabajadores de la aviación que surcan los aires para llevar la solidaridad y la esperanza hasta los más recónditos lugares del mundo.
Aquí no olvidamos, tenemos memoria, por eso continuamos cosechando la tierra nueva y haciendo más grande la historia de este pueblo y de sus hijos.