
Por estos días el campesinado amanciero se dispone para protagonizar el proceso político más importante de la organización: las asambleas de balance, previas al decimosegundo Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.
El próximo día 11 la cooperativa de producciones agropecuarias Alianza Obrero Campesina acogerá la asamblea piloto de las 23 previstas a desarrollar en esta localidad.

Estos encuentros, considerados los congresos de base, devienen momentos oportunos para analizar temas como el funcionamiento de la organización y proponer acciones que permitan el fortalecimiento de las estructuras de base.
Al mismo tiempo centran los debates en el cumplimiento de planes productivos, la lucha contra el delito, la corrupción y las ilegalidades, y los compromisos de la ANAP, sin perder de vista el trabajo con la historia, el remozamiento de las cooperativas y la comunidad.
Hasta el mes de noviembre sucederán estos encuentros que darán paso a otros, a diferentes niveles, hasta llegar al Congreso en mayo de 2020, celebración que constituye un reto para el campesinado cubano, inmerso en el incremento de la producción de alimentos.
Vale destacar que desde la presentación de la convocatoria a la magna cita campesina, en el municipio Amancio se iniciaron las acciones para celebrar el congreso por los cooperativistas, inmersos también en la sostenibilidad de la alimentación del pueblo y el consumo social.
Con la motivación de los intercambios y la mira puesta en su congreso, los anapistas locales se enfrascan en el cumplimiento de los compromisos alimentarios de leche, viandas, frutas, granos, los cultivos varios y las carnes.
Pese al impacto negativo que causa el bloqueo imperialista sobre el sector campesino, esa política no impide el cumplimiento del encargo estatal. Por ello, nuestros hombres y mujeres del campo ratifican su compromiso de continuar produciendo para el pueblo.