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Categoría: Amancio

Fidel, soldado de la solidaridad

Diseminaste tú semilla de solidaridad por el mundo, y compartiste el pan de la enseñanza y la salud con otros que apenas sabían de una vida digna y decorosa con derechos.

Enviaste ejércitos a los más recónditos lugares, allí donde la pobreza es extrema para compartir la solidaridad y la esperanza.

Soñaste un mundo más justo y mejor para todos, no dudaste en donar tú sangre generosa cuando hubo aquel terremoto en Perú, en organizar un contingente médico para ayudar y asistir a las víctimas de los embates de la naturaleza.

Eres tan excepcional que no quisiste dejar solo a tú pueblo, las bondades de una vida con derechos donde la dignidad plena del hombre es la primera Ley de la Republica.

Como el más grande de los estadistas compartiste eso que si nos sobra amor, solidaridad, eso de sentir como propio el dolor ajeno y compartir nuestro pan.

Esparciste esa semilla que dio árboles fuertes de raíces profundas y hoy tú pueblo no te recuerda, te sabe vivo, presente, eterno Comandante que guías a este pueblo que desde el Caribe irradia tú luz.

Y los agradecidos no solo de Cuba, del mundo te acompañan y premian que hayas enviado a tus ejércitos de médicos, maestros, agricultores, deportistas, artistas, constructores a invadir sus pueblos para desde el amor fundar ese mundo mejor y posible para todos por igual. Gracias Fidel, soldado de la solidaridad.