La siembra de arroz popular es una de las actividades de la agricultura que cobra mayor importancia en nuestro país, por los múltiples beneficios que esto reporta a la economía nacional y para la dieta del cubano.
En áreas del kilómetro 6, muy cercano al río Sevilla, mayor afluente natural de esta sureña localidad de Las Tunas, un grupo de hombres comandados por Rolando Reiman, reconocido productor del cereal en Amancio, se encargan del cultivo con el propósito de sustituir importaciones y para el consumo en el territorio.
Se trata de la variedad “reforma”, que a decir de Reiman, es una se las mejores que se cultivan por estas tierras, teniendo en cuenta su calida y rendimientos, avalado por la obtención de más del 85 por ciento del grano entero a la hora del pelado.
Hasta la fecha los arroceros que dirige Rolando Reiman tienen por cosechar 60 hectáreas sembradas, cuyo grano se encuentra en plena fase de maduración, en tanto, que aún quedan otras 25 hectáreas por recoger.
La meta de estos hombres es plantar para el venidero año otras 30 nuevas caballerías de arroz en áreas del kilómetro 6, para de esa forma incrementar sus volúmenes productivos.
En nuestro país se demandan unas 800 mil toneladas del cotizado cereal para el consumo interno de las cuales 480 mil toneladas son dedicadas a la canasta básica, aún cuando una tonelada del producto rebasa los mil 200 dólares en el mercado internacional.
De ahí entonces la importancia de incrementar los volúmenes productivos del cereal para garantizar su permanencia en la dieta de todos los amancieros.