
En Amancio no se detiene el proceso docente. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada
En el municipio de Amancio se mantiene la vitalidad del proceso docente educativo. No obstante las limitaciones con el combustible, se adoptan medidas para garantizar la docencia en las 54 escuelas locales y que niños, adolescentes y jóvenes reciban la influencia educativa de sus centros.

Se trabaja bajo la máxima de que no se puede detener el proceso docente educativo y para ello se aplica un grupo de estrategias que permitan mantener los indicadores de calidad y eficiencia de las clases.
En preuniversitario y politécnico, por ejemplo, se reajustaron los horarios para que los distintos grados y especialidades tengan clases en una sola sesión, y en la otra se dejan hojas de cargo para resolverlas en las casas de estudio, bajo la supervisión de los docentes.
En el caso de las escuelas primarias y secundarias trabajan las dos sesiones, en la mañana se imparten clases, y en la tarde trabajan los especialistas, para garantizar que los maestros y profesores se autopreparen.
Con respecto a los laboratorios de Computación, se adecuó el horario para que no se trabaje durante el pico eléctrico y contribuir al ahorro, así como se desconectan las neveras y se apagan las bombillas en aquellos lugares donde no sean necesarias.
Asimismo en los matutinos escolares se habla sobre la situación que atraviesa el país con el combustible, para incentivar en los más jóvenes una conciencia de ahorro y que lleven el mensaje a sus hogares.
