
La interacción de la familia con la escuela brinda bienestar a los educandos. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada
Es la familia, la primera escuela del hombre, sentenció nuestro Héroe Nacional José Martí, de ahí que esta institución no debe dejar de cumplir su papel en la formación y educación de los hijos.

Bajo esa perspectiva el Ministerio de Educación y la Federación de Mujeres Cubanas desarrollan por estos días un importante proceso para promover conductas adecuadas en el hogar desde las primeras edades.

Durante el mes de octubre se desarrolla estos encuentros en las escuelas amancieras, en el que también intervienen la Unión de Jóvenes Comunistas y la Organización de Pioneros José Martí.
Estos intercambios llegan a las comunidades a través de las delegaciones y bloques de la FMC.
En los centros educacionales de esta localidad al sur tunero, tienen lugar las escuelas familiares, lo que permite el intercambio con padres, docentes y la comunidad, sobre cómo accionar ante determinadas situaciones y comportamientos de nuestros niños, adolescentes y jóvenes.
Esta interacción familia escuela puede brindar mayor bienestar a los educandos, sensibilizar e inculcar a nuestros hijos valores y hábitos de conducta para que se desarrollen en la vida como mejores personas.