Una comunidad en armónico desarrollo donde higiene y sostenibilidad caminen de la mano de la tranquilidad ciudadana, constituye aspiración de los amancieros que residen en el asentamiento poblacional de El Paraíso.
Pervive en esos lares y sirve de motivación el histórico tránsito de las columnas rebeldes comandadas por los legendarios Camilo Cienfuegos y Ernesto "Che" Guevara en septiembre de 1958.
En 1965 la triunfante Revolución sembró, para beneficio de los trabajadores agroazucareros, 75 confortables viviendas, a las que se unen farmacia, bodegas, escuela, correo, sistema de bombeo, mercadito del sistema de atención a la familia, centro telefónico y un círculo sociocultural.
En el ámbito productivo la Unidad Básica de Producción Agropecuaria Alfredo José Baños y la Cooperativa de Créditos y Servicios Leonel Martí, son responsables de enviar cañas al central azucarero local, suministrar viandas, leche y el maíz que se produce en las 179 hectáreas destinadas al cultivo de ese grano, para el consumo municipal y provincial.
Los resortes de la asistencia social cubren las necesidades de 31 núcleos familiares con desventajas, permiten erogar prestaciones monetarias, distribuir módulos de cocción y recursos materiales destinados a los casos críticos.
Todo lo anterior afloró en la evaluación de los objetivos del Trabajo Comunitario Integrado Por Nosotros Mismos, que contó con la presencia de las principales autoridades partidistas, gubernamentales y administrativas de la localidad.
La ocasión fue propicia para que se cuestionaran las pésimas condiciones de los viales, la inexistencia de luminarias para el alumbrado público y la falta de privacidad en el consultorio del médico y la enfermera de la familia.
El colofón de la actividad comunitaria incluyó el reconocimiento y estimulación a los vecinos más destacados, la visita a un patio de referencia y la reafirmación de concretar, con el esfuerzo colectivo, los sueños y realizaciones de un pueblo en Revolución.