La música es parte intrínseca de la identidad de los cubanos, es algo que llevan en la sangre. Pero los amancieros tienen la suerte de ser uno de los pueblos de Cuba que han aportado nombres de primera línea al complejo sonoro de la Isla.

Entre sus hijos más ilustres sobresalen Eduardo “Tiburón” Morales, un guayabalero que nunca ha dejado de amar a su terruño querido, y Gaspar Esquivel, trovador-guarachero por excelencia y que nos entrega cada año el  Festival Guarachando Compay Gallo,  único de su tipo en el país dedicado a la memoria de Ñico Saquito.

Se incorporan otras figuras como la carismática cantante Haila María Mompié, pero también otros artistas amancieros no son tan conocidos por sus compatriotas. Este es el caso de Ricardo Ponciano Berroa, un magnífico cultivador de la música de concierto.

Desde que se graduó en el Instituto Superior de Arte de La Habana, en el año 1994 como músico concertista, Ricardito comenzó a trabajar con la Filarmónica de Perú y actualmente es el Primer Corno de la Orquesta de la Ciudad de los Reyes, en Lima, capital de ese país latinoamericano.

Aparejado a esa pasión, también da rienda suelta a sus raíces afrocubanas, por lo que es el director musical del Quinteto de Viento Madera "Eleggua", una agrupación que, como su nombre lo indica, tiene mucho de sincretismo y tradición insulares.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar