Amancio: El inicio aquí de las asambleas municipales VIII Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), dejó bien clara la intensión de estos de combinar el saber de los más veteranos con el empuje de la juventud, algo así como intentar bailar reguetón en clave de un danzón de la década prodigiosa.
La mezcla rítmica de generaciones es un propósito que está marcando todo el proceso de renovación que actualmente llevan adelante los CDR, ahora en un segmento que convoca al debate a una masa de delegados compuesta por coordinadores de las zonas cederistas y que se extenderá por dos meses.
De ahí que se interpretara como positivo el incremento hasta un tercio del total de la cuantía de jóvenes en puestos de dirección en los Comités de barrio. Aspecto que, conjugado con la significativa reducción del aparato profesional, coloca a las zonas en un punto clave para sacar adelante las tareas de la organización, tal como lo significara el delegado Vladimir Reyna Doconget.
Con la sencillez que caracteriza a este municipio de una amplia tradición cederista discurrieron los análisis de las delegadas Santa Rosa León y Esperanza Yero, quienes subrayaron la importancia de que los CDR no queden a la saga o pierdan su poder de convocatoria frente a otros actores sociales dentro de la comunidad. Aspecto en el cual bien valió la alerta de Julio Martínez, funcionario del Comité Municipal de Partido en el sentido de que no se trata de enfrentarse a costumbres y creencias de las personas, sino de velar por la legalidad y la tranquilidad ciudadanas.
Por esa misma cuerda anduvo Wílliam Ramírez Pérez, funcionario que desde el Comité Provincial del PCC atiente a las organizaciones de masas, haciendo notar el positivo impacto que está teniendo en la poblacion que los CDR tomen parte en la realización de acciones directas y combinadas por parte de las estructuras gubernamentales y políticas en las diferentes comunidades del territorio.
Sin dudas, el reto que tiene el Secretariado Municipal electo en Amancio bajo la batuta de Belkis Arias González, no difiere mucho del que encaran sus colegas del resto en similares demarcaciones territoriales de Las Tunas: darle el aire juvenil y comprometido que requieren los CDR en esta hora definitoria para el futuro de la Revolución.